¿Cómo prepararse para una buena jubilación? La guía que todos deberían leer antes de cumplir la edad jubilatoria
- Dra Eugenia Coria Bacha

- 17 jul
- 6 min de lectura
Actualizado: hace 3 días

Introducción
La mayoría de las personas piensa en la jubilación recién cuando está a pocos años de cumplir la edad requerida. Sin embargo, las decisiones que se toman durante toda la vida laboral pueden marcar una enorme diferencia entre acceder a una jubilación tranquila o enfrentar demoras, faltantes de aportes y un haber inferior al esperado.
Planificar con anticipación permite detectar errores, completar períodos sin aportes y adoptar estrategias que pueden mejorar el futuro previsional.
En esta guía te contamos cuáles son los aspectos más importantes que deberías revisar mucho antes de iniciar el trámite jubilatorio. En Estudio Jurídico Coria Bacha estamos para ayudarte en cada etapa del proceso.
¿Por qué es importante planificar la jubilación desde el primer trabajo?
Puede parecer exagerado pensar en la jubilación cuando recién se comienza a trabajar. Sin embargo, cada año de aportes cuenta.
En Argentina, para acceder a una jubilación ordinaria generalmente se requieren 30 años de servicios con aportes, por lo que los períodos de inactividad laboral pueden transformarse en un problema difícil de solucionar años después, en estos casos el monotributo suele ser una herramienta indispensable para lograr completar periodos, siendo además económicamente accesible de pagar mes a mes paralguien que aún no posee buenos ingresos.
Es importante estar atentos en todo momento a los aportes efectuados, porque es más sencillo solucionar un error registral cuando aún está en actividad la empresa en la que se trabaja que cuando ya han pasado muchos años desde que se perdió contacto con el empleador.
El certificado de servicios: un documento que nunca deberías perder
Cada vez que finaliza una relación laboral, el empleador tiene la obligación de entregar el Certificado de Servicios y Remuneraciones.
Este documento acredita:
los períodos trabajados;
las remuneraciones percibidas;
los aportes realizados;
y resulta fundamental si existen diferencias entre la información del empleador y la registrada por ANSES.
Muchas personas descubren al momento de jubilarse que determinados aportes nunca fueron registrados correctamente. En esos casos, el certificado suele convertirse en la principal prueba para acreditar esos años trabajados.
Otra problemática frecuente es que la empresa en la que se trabajó ha dejado de existir o ha ido a la quiebra. Esto no quiere decir que los aportes van a perderse en caso de no aparecer en la sabana de Anses, pero va a ser necesario contratar a un abogado para contactar al síndico de la quiebra de la empresa en cuestión.
¿Qué hacer si la empresa no entrega el certificado?
Si el empleador incumple con esta obligación, no significa que el trabajador pierda sus derechos.
Los recibos de sueldo, constancias laborales y demás documentación pueden servir como prueba para que un abogado intime formalmente mediante carta documento la entrega del certificado correspondiente.
Cuanto antes se reclame, mayores serán las posibilidades de conservar la documentación necesaria.
Todo esto es independiente de las acciones legales que pueden ejercerse contra el empleador por no cumplir con esa obligación solicitando judicialmente la aplicación de multas previstas por ley.
¿Conviene inscribirse en el monotributo para generar aportes?
Una de las situaciones más frecuentes ocurre cuando una persona deja de trabajar en relación de dependencia y no consigue otro empleo registrado.
En esos casos, muchas veces resulta conveniente evaluar la inscripción al Monotributo, ya que permite continuar realizando aportes previsionales y evitar largos períodos sin contribuciones.
Aunque los aportes del monotributo suelen generar una jubilación equivalente al haber mínimo, en muchos casos representan una mejor alternativa que dejar pasar varios años sin realizar aportes.
Esto cobra especial importancia en un contexto donde las moratorias previsionales pueden modificarse o incluso dejar de existir.
¿Siempre conviene aportar como monotributista?
No necesariamente.
Si una persona ya reunió los 30 años de aportes y se encuentra cerca de la edad jubilatoria, inscribirse en el monotributo podría no ser la mejor decisión.
Esto se debe a que, en determinadas situaciones, esos aportes pueden influir negativamente sobre el promedio de remuneraciones utilizado para calcular el haber inicial.
Cada caso debe analizarse de manera individual.
Los últimos diez años de aportes pueden marcar la diferencia
Muchas personas desconocen que los últimos años de actividad laboral suelen tener una gran incidencia en el cálculo del haber jubilatorio, por tanto es fundamental para su jubilación.
Por ese motivo, cuando existe la posibilidad, suele resultar más conveniente que esos últimos períodos correspondan a empleos en relación de dependencia con remuneraciones adecuadamente registradas, y en la medida de las posibilidades con las mejores remuneraciones posibles.
Tomar decisiones sin analizar previamente la situación previsional puede generar una jubilación inferior a la esperada.
Revisar la historia laboral evita problemas futuros
Uno de los errores más comunes es esperar hasta el momento de iniciar la jubilación para verificar los aportes registrados en ANSES.
Lo recomendable es controlar periódicamente la historia laboral para detectar:
aportes faltantes;
empleadores no registrados;
diferencias en las remuneraciones;
períodos omitidos;
errores administrativos.
Cuanto antes se detecten estos inconvenientes, más sencillo suele ser solucionarlos.
La mejor estrategia es planificar con tiempo
La jubilación no debería comenzar a planificarse cuando faltan pocos meses para cumplir la edad requerida.
Una revisión preventiva permite conocer con anticipación:
cuántos años de aportes existen;
cuánto falta completar;
si conviene aportar mediante monotributo;
si existen errores en ANSES;
y cuáles son las alternativas disponibles según cada situación.
Una buena planificación puede significar una diferencia importante tanto en el tiempo necesario para jubilarse como en el monto del haber que se percibirá.
¿Es conveniente acceder a una de las moratorias vigentes?
Por supuesto, existen al día de la fecha dos moratorias vigentes, la ley 24.476 y la 27.705, ambas sirven para comprar aportes en distintas épocas y son muy eficientes para completar aportes, pero no siempre logran llenar todos los años requeridos. Las mismas no alteran significativamente el haber jubilatorio siempre que los últimos diez años hayan sido de buenas remuneraciones.-
Preguntas frecuentes
¿Cuántos años de aportes necesito para jubilarme?
En términos generales, se requieren 30 años de servicios con aportes para acceder a una jubilación ordinaria, aunque existen regímenes especiales y situaciones particulares que pueden modificar este requisito.
¿Qué sucede si tengo años sin aportes?
Dependerá de cada caso. Existen distintas alternativas para completar períodos faltantes, aunque las opciones disponibles pueden variar según la normativa vigente, como por ejemplo moratorias o inscripción en monotributo dependiendo de cada caso.
¿El monotributo sirve para mi jubilación?
Sí. Los aportes previsionales del monotributo generan derecho jubilatorio, aunque normalmente corresponden a la jubilación mínima si no existen otros aportes de mayor remuneración.
¿Qué pasa si ANSES no registra mis aportes?
Si existen pruebas suficientes, como el Certificado de Servicios o recibos de sueldo, es posible iniciar gestiones para acreditar esos períodos trabajados. El formar una carpeta jubilatoria suele ser un arduo trabajo y llevar meses de elaboración, por tanto suele ser necesario encarar con tiempo esa tarea.-
¿Cuándo conviene revisar mi historia laboral?
Lo ideal es hacerlo periódicamente durante toda la vida laboral y no esperar a cumplir la edad jubilatoria. Pero incluso si la persona no lo ha realizado, lo conveniente es que no se dejen estar a un mes de cumplir con la edad jubilatoria, porque reunir la totalidad de aportes suele ser una tarea ardua y llevar mucho tiempo de elaboración.
¿Es recomendable consultar con un abogado previsional antes de jubilarse?
Sí. Valiéndonos del dicho “Lo barato sale caro”, hay que considerar que un abogado previsional lleva años de experiencia en la gestión de trámites administrativos de jubilación, y la revisión de las remuneraciones sujetas a aportes, la reunión de aportes perdidos en el camino, ubicar a contadores, síndicos, y demás autoridades de las empresas pueden hacer una diferencia significativa en el haber que va a acompañar a una persona el resto de su vida, por tanto los honorarios de un profesional idóneo se pagan solos, sabiendo que la persona se jubiló correctamente. Una revisión anticipada permite detectar errores, evaluar estrategias para completar aportes y evitar demoras o inconvenientes al iniciar el trámite.
Conclusión
Preparar una buena jubilación es mucho más que esperar a cumplir la edad requerida. Controlar periódicamente la historia laboral, conservar la documentación, evaluar cuándo conviene aportar mediante monotributo y planificar con anticipación son decisiones que pueden tener un impacto directo en el futuro.
Cada situación previsional es diferente. Por eso, un análisis realizado con tiempo permite conocer las alternativas disponibles y tomar decisiones informadas para acceder al mejor beneficio posible.
¿Querés saber cómo está hoy tu situación previsional? Antes de llegar a la edad jubilatoria, es fundamental conocer cuántos años de aportes tenés registrados, detectar posibles errores y evaluar qué alternativas existen para mejorar tu futura jubilación. Si querés profundizar en este tema, podés acceder a nuestra Guía práctica para planificar tu jubilación, un material desarrollado para ayudarte a comprender los aspectos más importantes del sistema previsional y tomar decisiones con anticipación.
También puede interesarte acceder a nuestra calculadora previsional a fin de sacar una estimación de cuanto será tu haber jubilatorio.
Además puedes concertar una entrevista con nuestros profesionales para tener una asesoramiento de manera presencial o por videollamada.-


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